
El pistacho es un fruto seco, de cáscara dura, con forma de huevo en su exterior y con un interior verdaderamente sabroso. Botánicamente es conocido como Pistacia vera, y proviene de árbol nativo de Siria, Grecia, Irán y Asia occidental. Se cultivó por primera vez en la parte occidental de Asia y se extendió a las tierras del Mediterráneo, a través de Irán. Los árboles del pistacho crecen unos 10 metros de altura. Crece perfectamente hasta en los suelos de alta salinidad.
Estos árboles suelen dar unos 50 kilos de pistachos al año. Un pistacho es una combinación única de nutrientes. En una taza de pistachos, hay alrededor de 713 calorías. De estas, 512 calorías son provenientes de grasas. La mayor parte del contenido de las grasas son monoinsaturadas. Además, tienen muchas reservas de arginina, que desempeñan un papel importante en los procesos metabólicos del cuerpo.
La arginina ayuda a aumentar los niveles de óxido nítrico del cuerpo. Esto es muy importante porque, el óxido nítrico previene la acumulación de los bloqueos a lo largo de las paredes arteriales del cuerpo. Las grasas monoinsaturadas no llegan a saturar el interior del cuerpo. Sobre todo, porque no se almacenan a lo largo de las paredes interiores de las arterias. En resumen, son las grasas buenas que se queman con facilidad, sin que se acumulen.
Después de distintas investigaciones, los expertos aseguran que el consumo de pistachos reduce la cantidad de colesterol en la sangre. El colesterol es el principal culpable de la mayoría de los trastornos del corazón. El consumo de pistachos reduce también el estrés relacionado con los niveles de presión sanguínea alta, hasta en un 10%.
![]() ![]() ![]() ![]() |

























































