La miel mata bacterias
A lo largo de los siglos, la miel ha ocupado un lugar en la cultura popular. Ya en la mitología griega nos cuentan leyendas en las que la miel es capaz de salvar la vida de Zeus. A pesar de que técnicamente no es muy diferente al azúcar de mesa, parece que hay propiedades curativas ocultas en su bondad pegajosa.

Hay tres ingredientes en la miel que la convierten en un elemento ideal para tratar diferentes problemas. Muchos tipos de miel tienen un elevado nivel de peróxido de hidrógeno, que se puede utilizar para la desinfección de rasguños y cortes. Además de este poder de desinfección, el alto contenido de azúcar en la miel es excelente para absorber la humedad dentro de las heridas. Esto hace que sea muy difícil que las bacterias sobrevivan.

Otro complemento es el propóleos, un compuesto encontrado en el néctar de miel, que en realidad puede matar las bacterias. El Dr. Peter Molan ha estado investigando la miel en la “unidad de investigación de la miel” en la Universidad de Waikato en Hamilton (Nueva Zelanda) durante más de 15 años. En su investigación ha descubierto que la miel es capaz de matar de manera efectiva a siete tipos de bacterias que pueden causar la infección de las heridas.

Otros tipos de miel son capaces de detener infecciones internas. Un estudio realizado en esta unidad de investigación de la que os hablamos, descubrió que un cierto tipo de miel utilizada por los indígenas de Nueva Zelanda, mata las bacterias que se forman en algunas úlceras de estómago.