La OCU pone en duda las virtudes del Goji
Parece ser que las todopoderosas bayas Goji no son tan milagrosas como la publicidad y algunos especialistas pretendían hacernos creer. Al menos, eso es lo que dice la revista de la O.C.U. (Organización de Consumidores y Usuarios) del mes de abril.

Y es que era demasiado bonito para ser verdad: el Goji parecía ser el elixir de la eterna salud y juventud. Estas son algunas de las propiedades que le atribuye la publicidad:
— Alarga la vida
— Incrementa la energía y la fuerza
— Hace que nos sintamos más jóvenes y que los demás también lo aprecien
— Disminuye el riesgo de contraer cáncer
— Inhibe el crecimiento tumoral
— Reduce el cáncer: “pacientes con cáncer avanzado experimentaron regresiones asombrosas de melanoma maligno, carcinoma de células renales, carcinoma colorrectal, cáncer de pulmón, carcinoma nasofaríngeo e hidrotórax maligno”
— Repara el ADN
— Minimiza los síntomas de la menopausia
— Mejora la fertilidad
— Alivia la ansiedad
— Impulsa la alegría (¿?)

Y así podríamos seguir por lo menos con veinte propiedades más.
La publicidad excesiva que se le ha dado al Goji ha hecho que aumente espectacularmente su demanda; por ello los precios que se pagan por una bolsita de bayas son en muchas ocasiones escandalosos. Por no hablar de la masificación del cultivo del Goji en China, que sólo es posible con la aplicación de pesticidas.

Lo que sí es cierto, es que estas bayas del Tíbet contienen vitaminas y antioxidantes, pero en proporciones semejantes a los saludables frutos del bosque de toda la vida: arándanos, frambuesas, escaramujos, grosellas…

Según la O.C.U., si realmente queremos cuidar de nuestra salud hemos de seguir las recomendaciones de tomar cinco raciones de fruta y verdura (ésta última mejor cruda) al día. Si además queremos comer las veinte bayitas de Goji que se recomiendan ¡adelante!; pero será mejor que no esperemos ningún milagro.