tobillo roto
Hasta hace unos años parecía que los médicos y los fisioterapeutas estuvieran enfrentados los unos con los otros. Mientras que los primeros mandaban inmovilizar, los segundos querían “colocar” a toda costa, y como los extremos nunca son buenos, al final el máximo perjudicado era el paciente. De hecho todavía hoy muchas personas sufren las consecuencias de aquellas “luchas internas” que las llevaron a no hacer el suficiente reposo o a reposar demasiado.

Pero hoy en día ya parece que las dudas se han disipado y ya nadie discute que una buena rehabilitación es la base para la recuperación total cuando se trata de fracturas de huesos o ligamentos o simples esguinces, que sin fisioterapia, se suelen convertir en “complicados”.

Ante todo no hay que saltarse el primer paso que es el médico. Lo normal es que inmovilice la zona porque si no se coloca en el primer momento de la lesión, después en frío suele ser muy doloroso, con lo que conviene inmovilizarla hasta que la hinchazón baje. Una vez conseguido esto por efecto de aplicaciones continuas de frío y calor, es aconsejable acudir a un fisioterapeuta.

Desafortunadamente la mayoría de las clínicas que dependen de “mutuas” no ofrecen una calidad real a sus pacientes. Muchas veces por la masificación. Y cuando se trata de nuestra salud, es preferible pagar un poco más de dinero para no “pagar” con nuestro tobillo o rodilla durante toda la vida. En casi todos los casos la terapia no basta en la clínica y es necesario ser constante y paciente, realizar todos los ejercicios que nos manden “de deberes” y nunca caer en la desconfianza. La recuperación total es una carrera de fondo.