La respiración para combatir la ansiedad
La ansiedad es mecanismo natural de vigilancia del organismo, es una respuesta física y mental, ante situaciones que suponen una amenaza para la integridad de la persona. Tu corazón se acelera, empieza a latir a mayor velocidad, tus pulmones aumentarían su ritmo de trabajo consiguiendo una mejor oxigenación, mientras que los músculos se tensarían por si fuese necesaria una respuesta rápida. Esto es lo que sucede en situaciones de ansiedad, una tensión constante que puede llegar a ser molesta y causar problemas de salud si no logra controlarse.

Cuando los mecanismos de vigilancia surgen ante estímulos insignificantes, perduran en el tiempo o son de una intensidad exagerada, aparece la ansiedad patológica, pudiendo llegar a ser crónica. En ciertas personas la ansiedad no la provocan amenazas concretas, sino los miedos irracionales que están presentes en su vida. Este estado mental causa malestar, provocando una paralización enfermiza en sus proyectos, tareas y relaciones. Aparece vértigo existencial, indefensión, temor ante algo que desconocemos, son algunos de las señales del estado ansioso.

Todo se puede solucionar de una forma muy sencilla: la respiración. Una de las herramientas más eficaces para controlar los momentos de ansiedad son las técnicas de respiración consciente que pueden aplicarse en cualquier momento y ayudan a evitar las preocupaciones, miedos y amenazas, porque dirigen la atención hacia el propio cuerpo. La idea principal es que nos tenemos que centrar en nosotros sin pensar en los problemas que hay fuera de nuestro cuerpo. Sentir la respiración en un momento de tranquilidad y relajación es fundamental para reducir los niveles de ansiedad.

Dedica unos minutos a una meditación en posición sentada, la mirada en un punto fijo, piernas cruzadas, cabeza mirando al techo, postura inmóvil, en silencio, reflexionando sobre tus pensamientos y la columna formando una línea vertical bien erguida. Las preocupaciones son como todo en esta vida: llegan, pasan y desaparecen. Luego tensa y suelta el cuerpo, siente la liberación. Respira profundamente y se estira todo el cuerpo.