La sal en su justa medida
La sal que acompaña en nuestra alimentación es una de las principales responsables de la hipertensión en todo el mundo, ya que existe una relación directa entre la ingesta de sodio y los niveles de presión arterial.

Es importante saber que hoy en día los hipertensos están de enhorabuena, pues además de existir un nuevo tipo de sal potásica, marcas como Carmencita, de condimentos, han lanzado al mercado sales bajas en sodio que dan sabor a los alimentos sin poner en riesgo la salud. Es posible que no sean tan “apetitosas” como la sal tradicional, pero sí implica un avance importante en la calidad de los sabores para personas con hipertensión.

Y por supuesto, no sólo se trata de evitar ciertos alimentos, sino de adecuar nuestro ritmo de vida a las circunstancias, pues se han realizado estudios que demuestran una relación patente entre el sobrepeso y la tensión arterial, ya que el corazón debe hacer esfuerzos mayores para bombear la sangre. Evitar el sedentarismo y realizar algún tipo de deporte ayudará a que el sodio se elimine con mayor rapidez, y además ingerir alimentos ricos en potasio como frutas y verduras, que contribuyen a su vez a la eliminación del sodio.

Sin embargo, en una misma familia podemos encontrar personas con este problema y también con el contrario, y cuando una persona hipotensa comienza a seguir una dieta para “hipertensos” lo normal es que termine con mareos y bajadas de tensión “incomprensibles”. Lo ideal es que cada uno de nosotros conozcamos nuestro mínimo y máximo de tensión, para adecuar así nuestros hábitos alimenticios sin subirnos al “tren” de los hipertensos si nosotros no lo somos. Es evidente que a pesar de todo no habrá que abusar del salero, pero tampoco incluirnos en una dieta que puede perjudicarnos tanto como a nuestros familiares ayudarles.