La temible dieta Cambridge
Algunas de las dietas más populares de los años 80 vuelven a tomar protagonismo estos días como parte de la operación bikini. Existen dietas para aquellos que son más vanidosos y, sobre todo, para aquellos que deben rebajar pesos por motivos de salud. Si estás en esta última categoría una de las dietas más populares (y menos recomendable)es la dieta Cambridge.

Esta clásica dieta se caracteriza por ser muy baja en calorías. Sus seguidores deben mantener un estricto plan alimentos que consiste en la ingesta de sopas y otros alimentos que consiguen rebajar el peso de manera considerable. Recuerda que antes de realizar cualquier tipo de dieta tienes que hablar con un médico especialista. Dependiendo de cuánto peso necesites perder y en cuanto tiempo quieras perderlo, también podrás incorporar algunas comidas “normales” pero, sin saltarse la dieta.

Si vas a comenzar con esta dieta, debes buscar la aprobación de tu médico. Asegúrate de que la dieta cubre tus necesidades calóricas. Esta dieta es muy restrictiva y, como la dieta Atkins, se basa en forzar el cuerpo a la cetosis con el fin de perder peso rápidamente. La cetosis se produce cuando el cuerpo no recibe suficientes calorías y nutrientes para funcionar óptimamente. El organismo utiliza sus reservas de grasa, lo que implica una quema de la grasa adicional como mecanismo de supervivencia.

A pesar de que la cetosis consigue que se queme más grasa, también se quema masa muscular adicional durante este proceso y en general se considera poco saludable por parte de los médicos. Debido a esta táctica extrema, se producen una serie de efectos secundarios: dolores de cabeza, mareos, náuseas, irritabilidad, diarrea, cólicos, estreñimiento, mareos, temblores, mal aliento y la pérdida temporal del cabello.