La urticaria y el angiodema
La urticaria es una reacción alérgica común en la que se produce la presencia de zonas rojas o blanquecinas (llamados pápulas o ronchas) que, a veces, son rodeadas por una erupción roja en la piel. Estas manchas o erupciones pueden variar de forma o tamaño. Producen una gran comezón que puede durar desde unos minutos hasta varios días. Ocasionalmente, sin embargo, estas manchas molestas pueden ser señal de problemas más serios, especialmente cuando van acompañadas por otros síntomas como por ejemplo el de la dificultad para respirar.

Relacionada y, a veces, coexistiendo con la urticaria puede aparecer una enfermedad conocida como angioedema, que involucra áreas más grandes y tejidos más profundos por debajo de la piel. El angioedema puede causar una inflamación incapacitante de los órganos internos, severas e incontrolables contracciones intestinales y, si se produce inflamación de la garganta se pueden bloquear los conductos del aire provocando la asfixia.

La urticaria crónica (que ocurre a diario durante varias semanas) se debe a una auto-creación de anticuerpos en aproximadamente el 25% de los casos. Por tanto, es una enfermedad auto-inmune. No es peligrosa, pero suele ser muy incómoda y debilitante. La urticaria y el angioedema son reacciones en la piel y en el tejido subyacente de la misma a la histamina y otras sustancias químicas liberadas por unas células especializadas, llamadas mastocitos.

La histamina es liberada en respuesta a una sustancia que invade tu cuerpo que percibe como peligrosa (alérgenos). Es bastante fácil identificar las sustancias, alimentos y plantas que te causan la urticaria ya que la reacción del cuerpo, suele producirse la primera hora de la ingesta.