Las diferentes patologías reumáticas
El popularmente llamado reuma, engloba unas 250 patologías que afectan en diferente medida al aparato locomotor. Aproximadamente, cuatro millones de españoles sufren alguna de estas patologías reumáticas, que comunmente cursan con un dolor que afecta a huesos, tendones y articulaciones. Hay que añadir, sin embargo, que el dolor también afecta a músculos, tendones, ligamentos y nervios sensitivos y motores.

Aunque son muy diversos, los procesos reumáticos pueden clasificarse en cinco grandes grupos:

procesos inflamatorios – como la artritis reumatoide,enfermedades degenerativas – con la artrosis como máximo representante
patologías metabólicas – como la gota (originada por un aumento de ácido úrico en el organismo)
reumatismos de las partes blandas – fibromialgia, lumbago, tendinitis, esguince y bursitis
enfermedades óseas – osteoporosis ( debilitamiento de los huesos )

En el caso de la artritis, esta afecta más a mujeres que a hombres. Se caracteriza por la inflamación crónica de las articulaciones y puede provocar incapacidad funcional de las mismas. Según los científicos, la autoinmunidad, o mecanismo por el que las células de defensa atacan al propio organismo, tiene un papel fundamental en el desarrollo de la artritis.

La deformidad producida por la artritis, se debe a las lesiones sufridas por los tejidos blandos y las estructuras que soportan la articulación ( ligamentos, tendones y cápsulas ). Como consecuencia de estas lesiones, la pérdida de cartílago y hueso hacen que la estructura ósea se deteriore.

El lupus eritematoso también es una patología autoinmune que se manifiesta, en ocasiones, con erupciones cutáneas. Puede llegar a ser mortal.

La característica principal de la osteoporosis es la pérdida de masa ósea y afecta principalmente a mujeres postmenopáusicas.
Existen técnicas actualmente que permiten medir la masa ósea y, en consecuencia, poder elaborar medidas preventivas, así como fármacos que incrementan sensiblemente la densidad ósea.

De la gota ya mencionamos que está causada por un aumento del ácido úrico, sin embargo, hay que matizar que un nivel elevado de esta sustancia, no necesariamente provoca la enfermedad. Normalmente el organismo expulsa el ácido úrico a través de la orina, pero puede suceder que se acumule en exceso en forma de cristales en los fluidos articulares. Es entonces cuando sobreviene el dolor a causa de la inflamación de los tejidos donde se ha depositado.