Las peligrosas botellas de plástico

El uso de plástico en diversas formas se ha convertido en una parte inevitable de nuestras vidas. Cualquier cosa que nos rodea contiene algo de plástico como por ejemplo las botellas de agua. A pesar de ser conscientes del daño que este causa ¿por qué seguimos usándolo tanto? Probablemente el motivo principal sea que es un material fácil de usar en la fabricación y qué reduce costes.
Cuando compramos una botella de agua mineral tardamos bastante tiempo en tirarla ya que solemos reutilizarla una y otra vez. Podemos disfrutar así de nuestra agua en cualquier sitio. Por unos céntimos podemos tener agua fresca en pocos segundos. Cuando compramos dicha botella pensamos que estamos tomando 100% agua potable y segura, sin embargo, la realidad es algo diferente.
La principal preocupación radica en el plástico de la botella. Para su fabricación se utilizan una serie de productos químicos que pueden filtrarse en el agua cuando la botella se almacena durante una larga duración y a altas temperaturas. Aunque la validez de estas botellas es normalmente de un máximo de dos años, los expertos aseguran que esto no es verdad. Existe una toxina llamada antimonio, utilizada en la fabricación de un tipo de plástico conocido por ser el más seguro para la producción de envases de agua mineral que tiene un gran potencial para filtrarse en el agua.
Otros productos químicos también se pueden utilizar en la fabricación de las botellas de plástico que pueden producirnos hasta desequilibrios hormonales si se toman en grandes cantidades. Por estas filtraciones al agua no es nada recomendable reutilizar las botellas de plástico durante mucho tiempo.





