Las perjudiciales camas de bronceado
¿Es más seguro tomar el sol en un salón de belleza que en la playa? La respuesta es no. Los rayos ultravioletas son los rayos ultravioleta (UV), así que sean de mentira (salón de belleza) o sean en la playa, ninguna de las dos formas es buena. Cuando una persona empieza a usar aparatos de bronceado antes de los 30, su riesgo de cáncer de piel aumenta en un 75%. Dado que las mujeres jóvenes son las mayores usuarias de las camas de bronceado, estas son las que corren un mayor riesgo.

Es especialmente alarmante que entre el 25-40% de las adolescentes americanas hayan utilizado ya varias veces ese tipo de bronceado artificial, según un estudio realizado hace algunos meses. El Instituto Nacional del Cáncer (NCI) estima que más de un millón de estadounidenses serán diagnosticados con cáncer de piel durante el próximo año. Además, alrededor de 69.000 casos de melanoma (el tipo más grave de cáncer de piel) también, serán diagnosticados.

Aparte de la sobreexposición a los rayos UV, hay otros factores que pueden elevar el riesgo de padecer cáncer de piel. Tendrás más riesgos si:
– Tienes una piel muy blanca
– Puedes sufrir exposiciones al alquitrán, arsénico, radio, etc.
– Existen antecedentes de cáncer de piel en tu familia
– Tienes múltiples lunares que parecen anormales

Las camas de bronceado pueden causar otros problemas de salud además del cáncer de piel. Algunos de estos problemas son:
– Problemas en los ojos. La exposición excesiva a estos rayos puede dañar la retina y quemar la córnea. También puede causar cataratas.
– Arrugas. La sobreexposición a los rayos UV provoca un adelgazamiento de la piel, que facilita la aparición de las arrugas y la flacidez del rostro.