Las pruebas genéticas de la polémica
Hoy en día no es difícil encontrar kits de pruebas genéticas en las farmacias: test de embarazo, consumo de drogas, etc. Determinados laboratorios, muy atrevidos, han decidido sacar al mercado pruebas tipo “hágalo usted mismo”, dirigidas a la detección de algunas enfermedades genéticas, incluido el cáncer. Parece una gran idea pero, algunos expertos en el tema, están preocupados de la eficacia de dichas pruebas y como pueden ser interpretados los resultados por el consumidor.

Las pruebas genéticas se pueden adquirir actualmente hasta en tiendas online. El “paciente”, debe seguir perfectamente las instrucciones que encontrará en el interior de su kit, y si es necesario, enviarlo por correo al laboratorio fabricante para recibir posteriormente los resultados. Algunos usuarios están muy de acuerdo con este tipo de pruebas en las que a través de una carta o viendo una ficha online se puede saber si se tiene alguna enfermedad. Sin embargo, a nivel general, se están convirtiendo en las pruebas genéticas de la polémica.

En primer lugar, debes saber que las pruebas no son admitidas por la FDA. La FDA es la agencia gubernamental estadounidense responsable de la regulación de los alimentos, suplementos, medicamentos, cosméticos, etc. En segundo lugar, hay que tener en cuenta que en el desarrollo del cáncer entran muchos factores en juego: genética, antecedentes familiares, estilo de vida, etc.

Esto implica que no se sepa con absoluta certeza quién va a desarrollar un cáncer y quién no. Para aquellas personas que se atreven a comprar estos kits, avisarles de que aunque la prueba determine este tipo de enfermedad, no hay garantías de que se pueda llegar a desarrollar.