Las saludables semillas de calabaza
Las semillas de calabaza, además de tener zinc, son una buena fuente de hierro, cobre, proteínas, magnesio y grasas monoinsaturadas. También contienen fitosteroles, que son ingredientes que se encuentran en las plantas. Los fitoesteroles tienen una estructura química similar al colesterol. Al incluirlos en tu dieta, puede ayudarte a disminuir los niveles de colesterol en sangre.

Los investigadores también están estudiando cómo algunos de los nutrientes de las semillas pueden ayudar en el tratamiento de ciertas condiciones como la hipertrofia prostática benigna (HPB o agrandamiento de la próstata), la osteoporosis y la artritis. Diferentes expertos aseguran que se necesitan más investigaciones para averiguar cuáles son las cantidades exactas que ayudan a nuestra salud.

Como la mayoría de las semillas y frutos secos, estas tienen un alto contenido de aceite por lo que se pone rancias rápidamente. Compra sólo la cantidad de semillas que vayas a utilizar. Guárdalas en una bolsa de plástico cerrado herméticamente. Las pepitas también se pueden guardar en bolsas en el congelador. Estas pueden durar más de seis meses. Durante la temporada puede ser muy divertido comer las semillas directamente de la calabaza. Así debes prepararlas:

– Lávalas bien extrayendo perfectamente los tejidos de la calabaza
– Deja las semillas encima de una hoja de papel y déjalas “secar” durante toda la noche.
– Una vez secas, mézclalas con una cucharada o dos de aceite y/o sal y mételas en el horno durante 10-15 minutos.
– Sácalas del horno y déjalas que se enfríen.

Posteriormente podrás incluirlas en diferentes platos como por ejemplo en unas verduras salteadas que prepares, espolvoréalas sobre algún yogur, etc.