Las semillas más saludables
Las semillas se han usado desde hace siglos como parte de la dieta diaria. En la gastronomía moderna, es bastante frecuente agregarlas como complemento o en salsas. También se pueden tomar como aperitivo para comer entre horas (pipas, semillas de calabaza) o como complemento terapéutico para trastornos como el estreñimiento. Su pequeño tamaño parece que no tengan mucho interés nutricional, pero lo cierto es que albergan un concentrado de nutrientes de alto valor biológico, es por eso que algo tan pequeño permite el crecimiento y desarrollo de una nueva planta. Conoce las mejores semillas para incorporarlas a tu dieta.

En primer lugar debes saber que todas las semillas son comestibles. Las más populares son las de girasol o pipas, las de calabaza, de sésamo o de lino, y otras menos comunes, como las semillas de amaranto, de quinua, las semillas de chía o las bayas de goji. Las dos últimas han despertado el interés por las increíbles bondades nutricionales. Además, son uno de los pocos alimentos que se conservan perfectamente, siempre que se mantengan en ambientes adecuados, protegidos de la luz y la humedad.

Semillas de lino: Recomendadas para prevenir y curar el estreñimiento, por su concentrado en fibra soluble. Además, a se les atribuye protección y beneficio frente a las enfermedades cardiovasculares, por la combinación de ácidos grasos omega 3 (ácido alfa-linolénico). Al parecer, la biodisponibilidad de estos ácidos grasos saludables es mayor si las semillas se toman machacadas, en lugar de enteras. También funcionan para controlar el colesterol.

Semillas de sésamo: Beneficiosas para la regulación de la función intestinal como en el control de los niveles de colesterol. Un inconveniente del sésamo es que puede provocar alergias. La presencia cada vez más común de estas semillas en numerosos productos demuestra que son saludables como complemento de la dieta. En la industria, la mayor parte de la producción de semillas de sésamo se destina a la obtención de un aceite.

Semillas de calabaza: Tiene la propiedad de eliminar los parásitos intestinales. Además, las pipas de calabaza se emplean en fitoterapia para el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata. Se pueden tomar como un picoteo saludable, pero también se pueden añadir a ensaladas y cremas de verduras.

Pipas de girasol. Constituyen un tentempié poco calórico, siempre que se respete una cantidad justa, alrededor de 50 gramos. Ricas en grasas por su riqueza en ácido gamma-linolénico, un nutriente esencial que debería aportar la dieta. Una de las particularidades de este compuesto es que sirve para la formación de prostaglandinas, unas moléculas con acción antiinflamatoria. El inconveniente de las pipas es que muchas de ellas son saladas, por lo que su consumo en exceso no es saludable.

Semillas de amapola. El saber popular les atribuye un efecto sedante suave sobre el sistema nervioso, si bien las semillas de amapola no concentran los componentes opiáceos de la planta responsables de estas propiedades. El mayor uso tradicional que se da a estas semillas radica en las panaderías y pastelerías para adornar el pan, la bollería y los bizcochos o para elaborar tortas.