Lipoproteina de alta densidad (HDL)
Existen muchas formas de mantener tu corazón sano y luchar contra el colesterol. Reducir tu colesterol LDL (lipoproteina de baja densidad) debe ser tu principal objetivo para disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas. La LDL es una pieza muy importante del rompecabezas, pero es importante también mirar su nivel de HDL (colesterol bueno).

HDL (lipoproteína de alta densidad) ayuda al cuerpo a deshacerse del colesterol malo, y lo protege contra las enfermedades del corazón. El colesterol HDL tiene otros efectos positivos. Estos incluyen efectos antioxidantes y antiinflamatorios, además de otras propiedades que permiten que no se produzcan coágulos de sangre y relajan los vasos sanguíneos. La conclusión es que cuanto más alto sea tu HDL, mejor.

Niveles bajos de HDL representan un factor de riesgo independiente para sufrir enfermedades del corazón. Eso significa que si tu HDL es de 40 mg/dL o menos, tienes una claro riesgo de sufrir una enfermedad cardiaca. Existen factores que pueden acelerar los problemas cardiacos como por ejemplo: el tabaquismo, la edad, antecedentes familiares y la presión arterial. Existen medicamentos utilizados para disminuir el colesterol LDL que también pueden ayudar a aumentar el HDL un poco. Pero el estilo de vida de cada persona (dieta equilibrada, ejercicio físico, etc.) es el que más influye en el aumento.

El ejercicio físico aumenta el HDL y ayuda a controlar el peso y la presión arterial. Si tienes sobrepeso, cada kilo perdido puede ayudar al proceso. Cambios en la dieta combinada con los cambios en el estilo de vida pueden aumentar el HDL.