Los beneficios de la alga espirulina
La elevada concentración de nutrientes en la alga espirulina la ha reconocido como complemento con potencial para estimular la función de distintos órganos y con acciones terapéuticas antibacterianas, antivirales, antiinflamatorias y moduladoras del sistema defensivo. Algunos estudios aseguran también que ayuda a combatir la astenia en los cambios de estación, el cansancio ocasionado por dietas estrictas de adelgazamiento e incluso, la fatiga crónica.

Sin embargo, no todos estos interesantes efectos beneficios para la salud que se atribuyen a la espirulina se han demostrado. Los estudios en humanos son escasos, pero los resultados parecen prometedores. Se necesitan más investigaciones para disponer de datos consistentes que puedan aprobar la alga espirulina como un remedio natural para mejorar dolencias.

La fatiga es un problema común entre gran parte de la población, sus síntomas son debilidad general y cansancio acusado, al que se le suma insomnio y pérdida de memoria o atención. Las estanterías de farmacias, parafarmacias y herbodietéticas se llenan de complementos que aseguran mitigar estos síntomas, tales como la coenzima Q10, el ginseng y la alga espirulina. Es importante saber que no ayuda a perder peso.

La espirulina es una alga de color verde azulado que se comenzó a conocer tras el éxito de su uso por parte de la NASA. La agencia espacial recurrió a sus propiedades como complemento dietético para las misiones de los astronautas. Esta alga con forma de espiral aporta proteínas de alto valor biológico, vitaminas del complejo B (B1, B2, B3), minerales y oligoelementos (calcio, fósforo, potasio, magnesio y hierro), ácido gamma-linolénico (esencial) y nutrientes reguladores que actúan como antioxidantes, tales como el beta-caroteno, la vitamina E (contenido comparable al germen de trigo) y otros compuestos bioactivos que podrían ser muy interesantes.