Los blanqueadores dentales caseros pueden ser nocivos
Lucir una sonrisa perfecta y unos dientes blancos es un deseo muy extendido, y constantemente estamos buscando trucos para que nuestros dientes luzcan tan brillantes como los de los actores y actrices de Hollywood. Entre los clásicos “remedios de la abuela” podemos encontrar como métodos eficaces para el blanqueamiento, frotar los dientes con un poco de zumo de limón o añadir bicarbonato o sal a la pasta de dientes.

Además de estos pequeños trucos, podemos encontrar en el mercado desde hace algunos años los llamados “blanqueadores caseros”, unos geles para aplicar en férulas o tiras que aplicándolos por la noche consiguen el soñado blanqueamiento. A priori estos tratamientos parecen eficaces, pero ¿qué opinan los especialistas? Según un estudio de la Universidad de Michigan (EEUU), los blanqueadores dentales caseros pueden ser utilizados, pero con precauciones porque aún no se conoce bien su seguridad a largo plazo.

El peróxido de hidrógeno es el componente fundamental de estos blanqueadores domésticos y efectivamente es un agente eficaz a la hora de blanquear los dientes, pero los expertos se preguntan si no provocará efectos secundarios como sensibilidad dental, irritación de las encías o dañar el esmalte. Por eso, la Asociación Dental Americana, previene del uso de los blanqueadores caseros y aconseja preguntar a un especialista antes de usar uno. Los daños a largo plazo son irreversibles y es mejor estar bien aconsejado desde el primer momento.

Acudir a una clínica dental te asegura que el blanqueamiento se va a realizar con las mejores técnicas y que no se van a usar componentes dañinos para la salud dental. Si quieres unos dientes perfectos y blancos, acércate a un centro especializado de confianza. Con la salud y la estética de tus dientes, no te la juegues.