
Las personas celíacas se caracterizan por una inflamación crónica de la parte proximal del intestino delgado, causada por la exposición de gliadina, una proteína vegetal de algunos cereales, conocida como gluten. Es un trastorno que aparece normalmente en la infancia y en personas genéticamente predispuestas. Los síntomas incluyen diarrea crónica, retraso del crecimiento y fatiga. Actualmente, es una enfermedad que afecta a 1% de la población mundial.
Debido a la enorme problemática, es importante que las legislaciones de los diferentes países obliguen a los industriales a certificar con claridad la ausencia de gluten en sus productos, dado que muchos de ellos no informan claramente a sus consumidores sobre cada uno de los ingredientes.
Aproximadamente el 70% de los alimentos en el mercado no contienen gluten.
La nueva normativa permite etiquetar como sin gluten cualquier alimento convencional cuando en su composición el contenido de gluten no supere los 20 mg/kg, lo que abrirá un gran abanico de posibilidades de elección a los celíacos, que hasta ahora disponían sólo de 4.000 productos seguros. De esta forma, los celiacos se ahorrarán un 30% en la cesta de la compra con el nuevo etiquetado. Este aumento sustancial de alimentos seguros para los celíacos tendrá gran repercusión en su bienestar y por supuesto en su salud. Además, cada vez existen más restaurantes para celiacos donde se les trata con una atención especial.


























































