Los desagradables vómitos
Para muchas personas los vómitos pueden ser una experiencia agotadora y muy desagradable, sin embargo para otras, la dificultad es mínima y en unos minutos están completamente recuperados. Cuando hablamos de vómitos nos referimos a la expulsión forzosa de los contenidos del estómago por la boca. Cuando se realiza esta desagradable acción, consideramos que estamos enfermos.

El vómito es un acto reflejo causado por la estimulación del malestar estomacal en el tronco cerebral. Las causas por las que se produce son muy variadas. Una de las más importantes es la irritación estomacal. Esta irritación afecta al revestimiento del estómago que consigue hacernos sentir mal y tener ganas de “devolver”. Otras razones son:

– Gastritis
– Gastroenteritis
– Peritonitis
– Apendicitis
– Úlceras (gástrica y duodenal)
– Amigdalitis (especialmente en niños pequeños)
– Consumo excesivo
– Ingesta de alimentos en mal estado
– Cinetosis (trastorno que se produce durante los viajes en cualquier medio de transporte. Lo que conocemos como “mareo”)
– Lesión en la cabeza
– Ciertas enfermedades como la meningitis, la fiebre, tos ferina, ictericia, etc.
– Embarazo (náuseas matutinas)
– Vómitos provocados (metiendo los dedos en la boca)

Estos consejos te podrán ayudar después de haber padecido los vómitos:
– Evita los alimentos sólidos, ya que te pueden poner peor y hacer que los vómitos aumenten
– Toma mucho líquido. No bebas bebidas gaseosas o alcohólicas
– Si eres incapaz de retener líquidos y de ingerirlos, coge unos cubitos de hielo y chúpalos con tranquilidad
– Disuelve una cucharadita de bicarbonato de sodio en un vaso de agua. Aunque sepa fatal, bébete la mezcla