Los edulcorantes naturales y su poder antioxidante
En los últimos años están surgiendo alternativas dulces al azúcar refinado, como el jarabe de arce, la miel de agave, el azúcar de cereales como el jarabe de maíz o de arroz, la melaza, los concentrados de frutas y el azúcar integral.

En revistas especializadas y en algunas tiendas de dietética podemos ver publicidad acerca de las virtudes de estos nuevos endulzantes. La propiedad más sobresaliente que se les atribuye es su extraordinaria capacidad antioxidante, y ésta es la razón principal por la que la gente los consume, dejando aparte problemas glucémicos.

Un grupo de investigadores del Departamento de Bioquímica de la Universidad Virginia Tech, en Estados Unidos, han realizado un estudio consistente en constatar el contenido de antioxidantes presente en cada uno de estos nuevos endulzantes. Los resultados de la investigación han sido publicados en la revista de la Asociación Americana de Dietistas (JADA) y se ha llegado a la conclusión de que, por regla general, efectivamente si se sustituye el azúcar refinado por alguno de estos endulzantes, se aumenta la ingesta de antioxidantes.

Pero eso no pasa con todos los edulcorantes naturales analizados. Precisamente el que según la publicidad contiene más antioxidantes, que es el sirope de agave, es el más pobre en antioxidantes, con unos niveles similares al azúcar blanco refinado y al jarabe de maíz. La melaza es la que cuenta con un mayor poder antioxidante, y el azúcar integral, el jarabe de arce y la miel también contienen antioxidantes, aunque en menor cantidad.

En lo que a la miel respecta, hay que tener presente, y así lo hacen los autores del estudio, que no todas las mieles son iguales puesto que las colmenas de una marca están situadas en un lugar distinto a las de otra marca, y ello influye en su composición y, por lo tanto, en su poder antioxidante. Por regla general, cuanto más puro sea el sitio donde se ubican las colmenas, más antioxidantes contendrá la miel.