Los mejores alimentos para cuidar la vista
Como sabes, la alimentación está muy relacionada con la salud, ya que cada alimento contiene nutrientes especiales que benefician o perjudican a unos y otros órganos del cuerpo. Por ejemplo, algunos trastornos de la vista están relacionados con la dieta, algo que hay que tener muy en cuenta si se quiere preservar la salud ocular.

De hecho, algunos trastornos de la dieta están directamente relacionados con la diabetes y la obesidad. El motivo es muy sencillo: los vasos sanguíneos de los ojos son muy pequeños y todas las alteraciones continuadas en el sistema cardiovascular pueden dañarlos y perjudicar la visión a largo plazo.

Los mejores alimentos para cuidar la vista

El estilo de vida

El estilo de vida que adoptemos puede poner en riesgo nuestra salud, especialmente la de la vista. Es importante consumir los nutrientes que más favorecen a nuestros ojos, que están relacionados con una dieta sana: frutas, verduras, aceites de pescado y aceites vegetales. Además, el consumo de de vitaminas C y E contribuye a prevenir o retrasar algunos tipos de cataratas y la degeneración macular, así como otros nutrientes antioxidantes pueden mejorar la visión y la percepción de los colores a lo largo de la vida y reducir el riesgo de perder la visión en la vejez.

Por otro lado, algunos ácidos grasos como el ácido graso docosahexanoico o los ácidos grasos omega 3 también tienen efectos saludables en el funcionamiento del cerebro y la vista. De la misma forma, las dietas pobres en estos alimentos y ricas en grasas saturadas, azucares y proteínas se relacionan con el envejecimiento prematuro ocular.

Los mejores alimentos para cuidar la vista

Alimentos que mejor cuidan de nuestra vista

Curiosamente, de los vegetales, los alimentos que mejor cuidan de los ojos son los que tienen los colores más llamativos, es decir, las verduras y frutas de color rojo y amarillo intenso y las que tienen un color verde intenso y amarillo oscuro. Por otro lado, queremos destacar el maíz, las espinacas, la yema del huevo, los aceites de pescado, el mársico, el tofu, las almendras, las nueces y algunos aceites vegetales.