Los parabenos ¿son un peligro?
Los parabenos, o parabenes, son un grupo de productos químicos utilizados como conservantes en la industria cosmética y farmacéutica, y en la preservación de alimentos (conservas, productos precocinados, bollería, salsas, refrescos… por ejemplo el éster de heptilo se utiliza en la cerveza). Se usan por sus propiedades bactericidas y fungicidas.

La mayor parte de los parabenos utilizados son artificiales, y derivan del petróleo. En la naturaleza también se pueden encontrar; así, el metilparabeno se halla en los arándanos, en los cuáles cumple una función predominantemente fungicida. No pasa nada si ingerimos arándanos, por supuesto, porque el parabeno que contiene es de origen natural y será bien metabolizado, con lo cual no actuará como xenoestrógeno.

Encontramos parabenos sintéticos en todas partes: basta ir a un supermercado y fijarse en la composición de los productos de cosmética: cremas hidratantes, antiarrugas, lociones tónicas, leches y toallitas desmaquilladoras… Los parabenos no entienden de marcas ni de precios, los podemos encontrar tanto en marcas blancas como en carísimas cremas de belleza de más de 100 euros. Comprobadlo. Incluso algunas marcas que se precian de elaborar sus productos a base de plantas e ingredientes naturales, usan los parabenos en sus formulaciones, lo cual es especialmente grave, pues son marcas que se venden como “ecológicas”, de “cosmética natural”, “cosmética vegetal”… insisto: mirad las composiciones.

Numerosas voces se han alzado en contra y a favor de los parabenos. Por un lado, la bióloga molecular Philippa Darbre, de la Universidad de Reading, afirma que el tipo de ésteres de parabenos encontrado en los tumores de mama indica que proceden de su aplicación a través de la piel, por el uso de desodorantes, cremas o sprays en la axila. El Doctor David Servan Schreiber, en su libro “Anti-cáncer: una nueva forma de vida”, nos dice que hay que evitar a toda costa los productos que contienen parabenos.

Sin embargo, otras voces, como la del Doctor Ricardo Cubedo, oncólogo de la Clínica Universitaria Puerta de Hierro de Madrid, apuestan por la seguridad de los parabenos, tildando de alarmistas las opiniones que les son contrarias. Las industrias química y farmacéutica indican que no son perjudiciales para el organismo: por ejemplo, dicen que los que contienen los alimentos se absorben rápidamente en el intestino, eliminándose también rápidamente por la orina, sin que se acumulen en el cuerpo. Sí que reconocen que puede producirse alguna reacción adversa poco importante como enrojecimiento o inflamación de la piel; incluso dermatitis graves.

Juzgad vosotros mism@s