Los peligros de la comida quemada
Todo el mundo sabe a estas alturas que comer bien constituye uno de los pilares básicos de una vida saludable. Es importante comer muy variado y no abusar de las grasas y los productos que contienen mucho colesterol. Además, la preparación de los alimentos no es menos importante, pues la comida quemada puede ser un problema por varios motivos.

A muchas personas les gusta comer quemado: bikinis, el arroz de la paella, la carne… Aunque para el paladar puede ser un manjar, para nuestro cuerpo puede ser una bomba, pues nos aporta sustancias que no son beneficiosas y que nos pueden afectar medio y largo plazo.

Calentar mucho la comida hace que los nutrientes se transformen y se conviertan en menos beneficiosos para nosotros. Con ello aumentamos el dióxido de carbono de los mismos, tragándonos una gran cantidad de toxinas al ingerirlos. Todas estas sustancias pueden tener un efecto acumulativo letal que poco a poco va pasando factura.

A nivel digestivo, tenemos que decir que este tipo de sustancias dificultan y retrasan el proceso por el cual los alimentos se van digeriendo en nuestro estómago. Además, un exceso de toxinas afecta a nuestras células, atacándolas sin escrúpulos. La proliferación de enfermedades como el cáncer se da mucho más que si se come saludablemente y cocinando bien la comida.

De esta forma, la conclusión que tenemos que extraer es la de que hay que ser muy cuidadoso con lo que comemos. No sólo es importante verificar la calidad de los productos, también es muy importante saber cocinarlos. Si te gusta la comida quemada, tendrás que hacer un esfuerzo para dejarla.