Los poderes medicinales del Aloe Vera
El Aloe Vera es una planta suculenta de la familia de las asfodeláceas, originaria del norte y del sur de África. Sus propiedades medicinales la convierten en un remedio casero con una solvencia más que reconocida. Sus usos son incalculables, pero aquí tenéis algunos de sus poderes curativos.

Cuero cabelludo: Previene afecciones como la caspa o la grasa y ayuda a tener un cabello más sano.
Higiene bucal: Evita las caries, reduce los flemones y protege el esmalte de los dientes en general.
Quemaduras y escoceduras: El dolor disminuye considerablemente y contribuye a evitar infecciones y posteriores cicatrices. Además, es ideal para aplicar sobre la piel a modo de crema solar.
Cortes y heridas: Se debe colocar sobre la herida un trozo de pulpa sin pelar y fijarla con una venda.
Hemorroides: Debido a su efecto laxante puede ingerir un trozo de pulpa por las mañanas o bien introducirlo en el recto después de evacuar.
Cicatrices: Aplicar el jugo o la pulpa sobre las cicatrices por la mañana y por la noche.
Varices: Ofrece excelentes resultados aplicándolo por fuera de las venas varicosas.
Pie de atleta: Para eliminar estos hongos el tratamiento consiste en aplicar una gasa empapada con jugo de aloe alrededor de los dedos. Es preferible dejarlo actuar durante toda la noche.
Desodorante: No es tan potente como los desodorantes a los que estamos acostumbrados, pero reduce el olor corporal y es ideal para las personas alérgicas.
Reuma y artritis: Es un excelente inhibidor del dolor y un buen antiinflamatorio. Comiendo un trozo de pulpa diariamente se disminuye el dolor en las articulaciones.
Verrugas y ojos de pollo: Aplicar un trozo de hoja en la zona afectada, sujetándola, durante dos o tres semanas hasta eliminarlas.
Osteoporosis: Tiene propiedades como regenerador de la masa ósea y ayuda a absorber mayores cantidades de calcio a la vez que aporta vitaminas.