Los productos “milagro” no son tan milagrosos
Así se desprende del estudio realizado por la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU) titulado “Publicidad y comercialización de productos milagro”, en el que se dice que todos estos productos milagro que utilizamos para temas estéticos como controlar el peso o la caída del cabello no tienen demasiado fundamento científico. Cuando leemos algo así, estamos de acuerdo, sin embargo, este mismo estudio desvela que los españoles gastamos más de 2.000 millones de euros al año en estos productos, lo que hace pensar que aún sabiendo que muchos no tienen respaldo científico, seguimos comprando estos productos confiando en su eficacia.

Cuando leemos o vemos que un producto tiene té verde, ácido linoleico, cola de caballo o mucus parece que nos da confianza y la consecuencia es que son palabras que se asocian al bienestar y a la belleza de tanto que aparecen en los anuncios, pero seguramente nunca nos hemos planteado por qué son beneficiosos.

En este sentido es conveniente asesorarse de los productos que estamos comprando y preguntar a un especialista qué componentes tiene y cuáles son sus beneficios reales. El mismo informe de la CECU nos advierte que hay productos de los llamado “milagro” que no sólo no son beneficiosos, sino que además pueden tener efectos secundarios como ansiedad, taquicardia, alergias o insomnio.

Según la CECU, las publicidad de estos productos pretende “confundir al consumidor entre pretendidos estudios, supuestos testimonios de doctores y usuarios y fotografías de antes y después” pero para nada están fundados en teorías verdaderas. Esto no quiere decir que todos los productos sean malos, sino que tengamos cuidado con lo que nos compramos y que no nos dejemos seducir por resultados rápidos y milagrosos. Además, muchas de las necesidades de salud y estética que pretendemos mejorar con estos productos se conseguiría con una vida y una alimentación sana.