Mantener el peso durante la menopausia
La menopausia es una época que genera muchos cambios fisiológicos en las mujeres debidos al descenso en el nivel de estrógenos que se produce tras la desaparición de la menstruación.

Ello supone que aparezca una sintomatología muy variada en la que las mujeres sienten oleadas de calor (los famosos sofocos), dolores de cabeza, irritabilidad, cambios de humor y aparecen también insomnio, hipertensión, sequedad vaginal, incontinencia urinaria y una elevación del nivel de colesterol y de los triglicéridos.

Pero sin duda, uno de los cambios que más afectan a las mujeres, sobre todo desde el punto de vista psicológico, es el hecho de que se produce un aumento de peso y de grasa corporal aunque ellas siguen manteniendo la misma dieta que antes de la menopausia. El desajuste hormonal conlleva un enlentecimiento del metabolismo de las grasas y los lípidos, lo cual hace que se quemen menos y se acumulen más en el organismo.

Muchas mujeres intentan combatir este efecto con dietas milagro que pueden ocasionar incluso un incremento mayor de peso problemas debidos a las carencias alimentarias que suelen caracterizar a estas dietas. Por ello, para conservar nuestro peso ideal, lo mejor es seguir una serie de recomendaciones dietéticas en lugar de seguir dietas drásticas:

– Sustituir los carbohidratos por aquellos de absorción lenta, que producen más sensación de saciedad por su alto contenido en fibras y también mayor cantidad de vitaminas.

– Evitar las grasas saturadas y dar preponderancia las grasas de origen vegetal, como aceite de oliva y de girasol, así como las que se encuentran en los frutos secos, que nos ayudan a proteger el sistema cardiovascular.

– Disminuir el consumo de carne roja y preponderar el de carne blanca.

– Tomar lácteos desnatados para no sufrir déficit de calcio, que puede degenerar en osteoporosis.

– Hacer ejercicio suave al menos tres veces a la semana, como caminar, nadar o practicar golf.