El problema de las grasas trans
¿Cuál es la opción más sana: la mantequilla o la margarina? Esta elección puede ser algo confusa. Muchas personas, siempre han pensado que la margarina es la alternativa más saludable a la mantequilla. Esto ha sido siempre así hasta que unos recientes estudios han confirmado que esta puede resultar pero para el corazón que la mantequilla.

La mantequilla, se realiza a partir de grasas animales y tiene un alto nivel de grasas saturadas. La margarina se realiza a partir del aceite vegetal y contiene menos grasas saturadas (y nada de colesterol). Lo malo, sin embargo, es que la margarina (especialmente la variedad de barra) tiene un alto contenido en grasas trans. Estas grasas trans se hacen mediante un proceso llamado hidrogenación. Se convierten los aceites vegetales líquidos en grasas sólidas, para poder untar. Las grasas trans también están en otros alimentos como las galletas.

El problema con las grasas trans que, al igual que las grasas saturadas, elevan el colesterol LDL (“colesterol malo”). A diferencia de las grasas saturadas, también reducen el colesterol HDL (“colesterol bueno”), lo que hace el doble de daño. Además, investigaciones recientes han demostrado que las grasas trans son aún más peligrosas para el corazón que las grasas saturadas. Pero no todas las margarinas son iguales. La única manera de saberlo es mirando las etiquetas antes de comprarlas.

Las compañías de alimentos están obligadas a poner en sus etiquetas el contenido de estas grasas. Recuerda que un producto puede poner “libre de grasas trans” si no tiene más 0,5 gramos por porción. Si comes tres o cuatro porciones de los alimentos en lugar de uno, sin embargo, la cantidad de grasas trans en realidad pueden producirte un efecto negativo.