¿Mejor la leche entera o desnatada?
Seguramente, si alguna vez te has propuesto empezar una dieta, te habrás planteado una cuestión referente a la leche: ¿es mejor entera o desnatada? Normalmente, para prescindir de la nata y rebajar grasa, lo más normal es pasarse a la desnatada. Pues bien, la realidad es muy diferente, pues la decisión tiene sus pros y sus contras y al fin y al cabo el resultado es prácticamente el mismo. Veámos por qué:

– En primer lugar, ambas tienen la misma cantidad de calcio, azúcares (lactosa) y proteínas.

– Los dos tipos de leche tienen prácticamente la misma cantidad de agua, por lo que aquello de decir que la desnatada es sólo agua es erróneo.

– La leche desnatada tiene muy poca grasa, lo que significa que aporta un número inferior de calorías en comparación con la leche entera.

– Cuando eliminamos la grasa del producto, a la vez estamos eliminando las vitaminas liposolubles A,D y E. A pesar de ello, en la actualidad se intentan añadir esas vitaminas aunque la leche sea completamente desnatada.

– Si la cantidad de leche que se bebe al día es poco importante (uno o dos vasos), la diferencia entre beber leche desnatada y leche entera será insignificante a largo plazo.

Así pues, visto lo visto, parece que lo más sensato es beber la leche que nos apetezca, la que mejor sabor tenga según nuestro paladar. Además, recordad que de nada sirve ser tiquis miquis con la leche si luego nos volvemos locos comiendo bollería, patatas fritas o carne.