Mejorar la visión nocturna
Si tienes una mala visión nocturna o cada vez te cuesta más conducir de noche. Seguramente tengas déficit de vitamina A, también conocida con el nombre de retinol, resulta esencial para el funcionamiento y buen estado de la retina. Su carencia puede llegar a provocar ceguera. Pero además, la vitamina A es fundamental para crecimiento del tejido epitelial, en la reproducción y en la lactancia. También mejora la respuesta inmunológica, ayudando a no contraer enfermedades infecciosas.

Podemos tomar vitamina A de manera natural, la encontramos en los productos de origen animal, sobre todo huevos, leche entera, hígado y riñones. El problema es que son alimentos con bastante colesterol y grasas saturadas, por lo que no son recomendables para todo el mundo. Al mismo tiempo, la vitamina A tiene un tercer nombre por el que también es conocida: caroteno o betacaroteno. Por eso lo ideal es tomarla en zanahorias, calabazas, batata, melón y espinacas. En general, en los vegetales de color rojo, naranja, amarillo o verde intenso. Además el betacaroteno es un potente antioxidante.

Cuidado con los excesos porque se trata de una vitamina no hidrosoluble, y por tanto el organismo no la elimina bien. En los casos crónicos de intoxicación los síntomas son variados: caída del cabello, sequedad de las membranas mucosas, insomnio, pérdida de peso, pérdida de masa ósea, anemia y diarrea. Su consumo elevado también está relacionado con una mayor predisposición a padecer cáncer y enfermedades cardiovasculares. También está relacionada con defectos congénitos. A continuación las dosis diarias recomendadas:

Bebés de 0-6 meses: 400 microgramos/día (mcg/día) y de 7 -12 meses: 500 mcg/día.
Niños hasta 3 años: 300 mcg/día. De 4- 8 años: 400 mcg/día. De 9-13 años: 600 mcg/día.
Hombres de 14 años en adelante: 900 mcg/día.
Mujeres: 700 mcg/día. Las mujeres embarazadas y que dan el pecho tienen especial necesidad de esta vitamina.