Nódulos tiroideos
Los nódulos en el tiroides son unos bultos que aparecen sobre la glándula tiroidea y se pueden palpar en la parte delantera del cuello. Pueden ser tanto benignos como lesiones cancerosas y se dan con mayor prevalecía en las mujeres que en los hombres. La posibilidad de desarrollarlos aumenta con la edad.

La mayoría de los nódulos no presentan síntomas, pero hay veces que sí podemos notar alguno. Entre los más habituales podemos destacar:

– Bocio

– Dificultad para respirar y trabar

– Ronquera y cambios en la voz

– Dolor en el cuello.

Existen también nódulos que pueden producir hormonas tiroideas, lo que llevará al paciente a desarrollar hipertiroidismo, lo cual le provocará aumento del apetito, nerviosismo e inquietud y pérdida de peso.

El diagnóstico suele hacerse de forma casual en las revisiones rutinarias, ya que la mayoría de los nódulos son pequeños y no producen síntomas. Una vez detectado el médico nos realizarán algunas pruebas como los niveles del T3 y T4, niveles de TSH (hormona que estimula el tiroides), biopsia del nódulo y gammagrafía de la glándula tiroides.

Normalmente los nódulos no representan ningún problema y suelen desaparecer con el tiempo reabsorbiéndose. Sin embargo en otras ocasiones persisten, y la única forma de hacerlos desaparecer es la cirugía, que está sobre todo recomendada en el caso de que los nódulos resulten ser cancerosos, causen síntomas y trastornos al paciente debido a su tamaño o cuando el médico, según las pruebas, no pueda asegurar la tipología de nódulo.

Para tratarlos también se puede utilizar yodo radioactivo, lo cual ayuda a reducir su tamaño, pero este tipo de yodo también afecta al funcionamiento de la glándula tiroides, que puede verse afectada,.