
Mantener una dieta sana y equilibrada es fundamental para reducir la probabilidad de desarrollo de demencia asociada a enfermedades del cerebro y su efecto es mejor que la ingesta de numerosos suplementos para prevenir la pérdida de memoria. Lo mejor para alimentar el cerebro es una dieta baja en grasa, rica en fibra y basada en frutas y vegetales. Recomendamos comer alimentos ricos en estos nutrientes:



























































