Osteoartritis, desgaste óseo y articular
La osteoartritis es un problema que afecta a un gran número de personas. Consiste en un desgaste óseo y articular relacionado con la edad que comporta el desarrollo de dolencias caracterizadas por la inflamación y la disminución de los movimientos en las articulaciones. Otro factor clave es la obesidad y las lesiones en las articulaciones, especialmente en los deportistas. Los expertos señalan el aumento de la práctica deportiva sin la protección adecuada de las articulaciones o un buen calentamiento son los principales responsables de esta enfermedad.

La osteoartritis también conocida como artrosis es asociada a personas mayores. Se trata de una enfermedad articular que aparece cuando el cartílago entre los huesos se descompone y desgasta, de forma que estos rozan entre sí y causan dolor, hinchazón y pérdida de movimiento. Los principales factores de riesgo son: edad, obesidad y lesiones. Si se desarrolla por alguno de estos motivos, se considera artrosis secundaria, pero si los motivos se desconocen se denomina primaria.

Esta afectación en personas jóvenes es cada vez más evidente debido a lesiones graves de rodilla relacionadas con el deporte. Un simple desgarro puede causar destrucciones en las células del cartílago, suficientes como para provocar fracturas del hueso o del cartílago. Los médicos estiman que cercad e la mitad de las personas que hayan sufrido rotura del LCA (ligamento cruzado anterior) desarrollarán artrosis en un plazo de cinco a diez años.

La primera evidente manifestación de la artrosis es el dolor, que se siente al caminar y alivio con el reposo. Lo primero que se debe hacer en una radiografía para detectar el problema. Otros síntomas posteriores son la rigidez en una articulación tras estar en reposo durante un buen rato, la hinchazón o sensibilidad al tacto, sensación de ruptura o el crujido de huesos al rozar uno contra el otro.

Por desgracia, la artrosis solamente se puede detener, pero no curar. El cartílago ya no se vuelve a regenerar. Lo mejor es evitar lesiones y en caso de sufrirlas, una buena recuperación es fundamental para un menor desgaste. Para el tratamiento, los especialistas recomiendan practicar ejercicio moderado, el control del peso, el descanso de las articulaciones, fármacos y terapias complementarias. La cirugía también es una alternativa ante estadios finales y graves.