Otitis media
La otitis media consiste en la inflamación del oído medio, independientemente de cuál sea el origen de la infección. Dependiendo de su duración se puede clasificar en aguda, si dura hasta tres semanas, subaguda, cuando dura hasta 12 semanas y crónica si dura más de doce semanas. Si existe exudación de líquido, se denomina otitis media serosa.

Los síntomas de la otitis son dolor de oído, fiebre, ruidos en el oído e irritabilidad. A veces también se produce supuración y vértigo.

Es una enfermedad que suele darse con más frecuencia durante los meses de otoño e inverno y en niños que acuden a guarderías y centros escolares, así como aquellos que padecen inmunodeficiencias congénitas adquiridas.

Para el diagnóstico de la otitis basta normalmente la exploración otoscopia. También es necesario hacer una exploración completa de cabeza y cuello para identificar si existen factores que predispongan a padecer esta enfermedad, como trastornos cráneo-faciales, obstrucción nasal, defectos de paladar o hipertrofia adenoidea. En paciente con otitis media unilateral, es preciso examinar la rinofaringe.

El tratamiento de la enfermedad tiende sobre todo a suprimir las causas que dan origen al origen de la misma, bien sea infección, alergia o vegetaciones. A veces las causas que la originan son variadas y en ese caso es necesario realizar una miringotomía (canalización del tímpano) para la que se utiliza un tubo de plástico implantado que impide que la presión del líquido dentro del oído medio dificulte la audición.