
Ombligo, nariz, labio, orejas… Prácticamente cualquier parte del rostro o del cuerpo es válida para realizar uno de esos piercings que tanto se han puesto a la moda durante la última década y que suponen la admiración de muchos jóvenes y la crítica de la mayoría de adultos por encima de los 40.
Aunque de llevarse a cabo correctamente no tendría por qué suponer peligro alguno para la salud, la infección de los agujeros que suponen los piercings puede suponer perjuicios para la piel y para la estética: higiene y protección serán las bases para curar tu piercing sin problemas… ¿cómo? A continuación te dejamos algunos consejos.




























































