Pasar hambre engorda, no sirve para adelgazar
Si estás comenzando una dieta para disminuir de peso es recomendable que no pases hambre, ya que tendrá un efecto contrario al buscado. El ahorro de esas calorías te será cobrado más tarde por el aumento de apetito, llevándote a consumir el doble de lo indicado, lo que se conoce como efecto rebote. Nadie dijo que adelgazar iba a ser algo fácil.

Recuerda que acumular hambre te llevará a un descontrol alimentario. Tu cuerpo tendrá señales contrarias y desencadenarás reacciones que no son deseables. Es cierto que primero ingerirás menos calorías, pero ese esfuerzo terminará pasando factura si durante el proceso pasas hambre.

Debes saber además que dicho descontrol será en cantidad y calidad de nutrientes. Es mejor realizar una alimentación equilibrada y controlada, comer cada vez menos pero sin exagerar. Es importante también combinarlo con la práctica de ejercicio físico. El deporte es genial para perder esos kilos que nos sobran.

El peso bajado a costa de una exagerada restricción no será definitivo. El adelgazamiento rápido será en base a agua y músculos, y no a grasa. Perder peso para siempre es algo que cuesta en el tiempo, no se consigue dejando de comer durante una semana, mucha gente hace eso y se equivoca por completo.

Una dieta bien planificada permitirá que bajes de peso más lentamente pero lo mantendrás en el tiempo. Numerosos estudios señalan que comer fraccionado y a lo largo del día lleva a resultados positivos. Es mejor hacer cinco o seis comidas pequeñas que comer dos veces al día grandes cantidades.

Si tienes saciedad, tendrás más tranquilidad para elegir mejor la calidad de alimentos que consumirás. No olvides que si pasas hambre perderás energías para realizar tu trabajo diario, tan recomendable a la hora de conseguir el tan deseado descenso de grasa corporal. Nada de quedarse tumbado en el sofá, el cuerpo necesita movimiento para quemar. ¡No pares!

Es recomendable que consultes a un profesional de la nutrición, así lograrás éxito en tu tratamiento a mediano y largo plazo. Recuerda que la clave está en cambiar los hábitos, comer de forma saludable, cantidades moderadas y practicar deporte de forma habitual, ya sea en grupo o en un gimnasio.