Comer plátanos
Los plátanos se caracterizan por ser una fruta no demasiado cara, fácil de pelar y que contiene la cantidad necesaria de vitamina C, fibra y potasio que nos ayudan a mantener una salud de hierro. El plátano, se cree, que tiene su origen en las selvas de Asia. Las plantas de banano alcanzan alturas de entre 15-30 pies y son muy susceptibles a los daños producidos por causas climatológicas como por ejemplo el viento.

El fruto de la planta de banano crece por su tallo. Suelen nacer unos 150 plátanos por tallo. El plátano que nace es de color verde y posteriormente es enviado a centros especiales de maduración, donde estarán un periodo de no menos de 2 meses para terminar de forma correcta el proceso de maduración.

Comer plátanos
Una vez en casa, los plátanos deben mantener a temperatura ambiente, o colgado de un gancho para obtener mejores resultados. Los plátanos se pueden colocar en el frigorífico para hacer más lenta su maduración. No tengas miedo de comprar plátanos verdes puedes incluso utilizarlos para cocinar.

Un 76% de su composición es agua, siendo su componente mayoritario. Además destaca su riqueza en hidratos de carbono. Ten cuidado ya que los plátanos no demasiado maduros contienen almidón resistente que no es fácil de digerir por el intestino delgado, produciéndose así un proceso de fermentación que en ocasiones provoca flatulencias. También posee ácido fólico que es fundamental para la prevención de ciertas anemias y malformaciones en el feto, por lo que el plátano es muy muy recomendable para las mujeres embarazadas.