Practicar ciclo indoor
Si eres un apasionad@ de la bicicleta durante el verano, no tienes por qué parar de practicar en invierno. El ciclo indoor es la solución perfecta para que sigas realizando uno de tus hobbies y manteniéndote en forma. Las clases de ciclismo indoor comenzaron a realizarse en 1980. Esta práctica se puede encontrar en la mayoría de los gimnasios que tienen clases grupales de fitness.

El ciclo indoor se realiza a un ritmo rápido y siempre debe ser dirigido por un instructor. Los ejercicios se realizan en una bicicleta estacionaria. La intensidad de los ejercicios está garantizada y se trabaja el corazón (aumento del bombeo) y las piernas de trabajo. Esta actividad no es considerada impacto, lo que significa que no te hará daño de las articulaciones. Tomar clases de ciclismo indoor con regularidad puede:

– Aumenta tu capacidad cardiovascular
– Fortalecer los músculos
– Mejorar la resistencia

Pero esta clase de fitness no es para todos. Es más adecuado para deportistas con experiencia. Si estás empezando a hacer ejercicio, consulta con tu entrenador sobre clases para principiantes. También estaría bien que hablarás con tu médico y que te hicieras un chequeo médico antes de comenzar. En tu primera clase, lo primero que debes hacer es adaptar la bicicleta a tu forma y estilo:

– Altura del asiento. La rodilla debe estar ligeramente inclinada (unos 15 a 20 grados) cuando la pierna está en la parte inferior del pedal.
– Altura del manillar. Comienza con el manillar en un nivel superior. A medida que te acostumbres puedes ir bajándolo.
– Distancia entre el asiento y el manillar. Los codos deben estar ligeramente flexionados y debe estar cómodo a la hora de agarrar el manillar.