Prepararte para tu rutina diaria de ejercicios
¡Claro, que estás en forma! Todos los días andas 30 minutos, los fines de semana realizas unos largos paseos en bicicleta, subes las escaleras en vez de coger en ascensor… ¿y cómo es tu dieta? Para un momento y recapacita:

– En vez de merendar una fruta, vas a la máquina de comida de tu trabajo y te sacas unas chocolatina.
– No tienes ni idea de los hidratos de carbono que conforman tu dieta habitual.
– Te saltas el desayuno

Por mucho ejercicio que hagas, si tu dieta no es lo suficientemente saludable tu cuerpo se verá afectado. A continuación te damos varios conejos sobre cómo puedes sacar el máximo partido a tu entrenamiento diario:

– No hagas ejercicio con el estómago vacío. De esta forma obligas a tu cuerpo a funcionar sin combustible, lo que puede hacer que sufra algún problema.

– Aunque sólo pienses en quemar grasa, debes tener cuido con la pérdida de tejido muscular.

– Un refrigerio ligero, que contenga algunos carbohidratos y proteínas, es ideal. Algunas opciones pueden ser: requesón o yogur con fruta, una rebanada de pan integral con un huevo duro, un pequeño tazón de cereales bajo en azúcar y leche desnatada, una fruta o un batido.

– Espera entre 30-45 minutos antes de salir a hacer ejercicio.

– Las barras y bebidas energéticas pueden ser ingeridas algún día pero, recuerda que no son un sustituto adecuado de los alimentos. Además, las bebidas energéticas son recomendables para entrenamientos largos, no para los cortos.