Prepararte para una intervención quirúrgica
Antes de someterte a una operación quirúrgica, es posible que sientas malestar, miedo e incertidumbre hacia tu futuro estado de salud. Toda intervención tienen sus riesgos, pero por suerte la medicina ha avanzado en los últimos años y el peligro cada vez es menor. Ante todo, es fundamental estar anímicamente estable y tener confianza en el profesional que te va a operar. Toma nota de estos consejos para entrar al quirófano con entereza y seguridad. Es importante que seas optimista, ya verás como todo irá bien.

Concéntrate en la operación un tiempo antes de que suceda. Piensa en todo el proceso para adquirir confianza y seguridad, y perder el miedo. Realiza todas las consultas que consideres necesarias para elegir al cirujano que te operará. Consulta a profesionales idóneos, y no dejes pasar el tiempo para operarte. Cuanto antes te operes, antes re recuperarás y se sentirás mejor.

Habla con el cirujano acerca de la intervención quirúrgica. Pídele que te explique, de forma clara, en qué consiste la intervención, cuáles son las complicaciones más frecuentes, los riesgos personales, las posibles secuelas y cómo será el postoperatorio. Pregúntale todas tus dudas para ganar confianza. No te olvides de nada que pueda preocuparte.

Conoce el lugar donde se llevará a cabo la operación. Si te es posible, recorre las instalaciones del hospital, clínica o instituto antes del día pactado para la internación, de este modo el impacto que te cause el lugar será menor. No tengas pensamientos negativos respecto a la operación. Sabemos que es complicado controlar la ansiedad durante los días previos, pero evita angustiarte en la medida de lo posible. No hay preocuparte porque todo va a salir bien. Los médicos son profesionales y saben lo que se hacen.

Puedes pedir conocer previamente a todo el equipo quirúrgico. Concierta una entrevista con el anestesista y con otros miembros del equipo, así como con el cirujano especializado. Si la operación es importante seguro que te ayuda el hecho de conocerlos antes. Busca contención en tus familiares y seres queridos. Es indispensable que cuentes con el apoyo afectivo de quienes te rodean antes y después de la operación. ¡Mucha suerte!