Prevención de accidentes domésticos
El lugar donde más seguros nos sentimos es nuestro hogar. Cerramos la puerta y nos sentimos a salvo de todo. Sin embargo, según las estadísticas, la vivienda es el lugar donde más accidentes se producen, sobre todo en estancias como la cocina y el baño.

A pesar de todo ello, podemos convertir nuestro domicilio en un lugar más seguro siguiendo una serie de consejos:

Productos de limpieza:
– Nunca guardes un producto químico en un envase destinado a bebida, como una botella de agua o de vino. Muchos accidentes domésticos graves se producen a causa de estas confusiones.

– Si tienes hijos, no guardes los productos de limpieza en armarios a su alcance. Aunque sea más incómodo para ti, deben estar en altillos que les impidan tener todo contacto con ellos.

– No mezcles productos de limpieza. Pueden producir gases tóxicos que acarrean graves consecuencias, como los que se producen tras mezclar lejía y amoniaco.

Caídas y golpes:
– Ten cuidado con las alfombras. Muchas veces se deslizan o sus esquinas se doblan y producen caídas y golpes por este motivo.

– Si la vivienda es unifamiliar y tiene escaleras, coloca una portezuela de seguridad en ellas para evitar posibles caídas de los niños.

– Si vas a trabajar subido en una escalera, asegúrate de que está en buen estado y de que no se balancea. Baja los escalones de uno en uno.

Electricidad:
– Antes de manipular cualquier aparato conectado a la red, desenchúfalo para evitar posibles electrocuciones.

– Si tienes niños pequeños, utiliza regletas de seguridad o piezas para condenar los enchufes, de forma que no puedan meter los dedos en ellos.

– No enchufes o desenchufes un aparato eléctrico se acabas de fregar y el suelo está mojado, aunque tengas las manos secas.

– Si vas a cambiar una bombilla o a hacer cualquier otra reparación relacionada con la electricidad, apaga el interruptor general.