Prevenir la demencia senil
El 16% de las personas mayores de 70 años padecen demencia senil, un tipo de deterioro cognitivo que les ocasiona pequeñas pérdidas de memoria, problemas con el lenguaje y lentitud al razonar.

Sin embargo, la mayoría de quienes lo sufren y sus familiares no le dan mayor importancia, tomándolo como “cosas de la edad”. Y aunque la demencia sólo causa pequeños trastornos en la vida diaria de quienes la sufren, es importante prevenirla porque está demostrado que la mitad de las personas con demencia senil, terminan por desarrollar Alzheimer. Esto hace que debamos tomar todas la medidas necesarias para la prevención de la demencia senil.

Para prevenir esta dolencia debemos realizar actividades que estimulen la actividad cerebral, es decir, que entrenen nuestras neuronas. Al igual que cualquier músculo, nuestro cerebro funciona más lento si no lo ejercitamos. Por ello son muy recomendables actividades como leer, escribir, hacer sudokus, pasatiempos, llevar las cuentas y relacionarse con el entorno, además de otras actividades.

Pero además es importante que variemos en pequeñas cosas nuestra rutina diaria. Si, por ejemplo, tomamos todos los días el mismo camino de vuelva a casa desde el trabajo, es una buena idea volver de vez en cuando por otra ruta. Esta variación obliga al cerebro a mantenerse alerta y a crear nuevas sinapsis (enlaces entre las neuronas) que graben el nuevo camino que hemos tomado, con lo cual prevendremos también en gran medida la demencia senil. Estas pequeñas variaciones las podemos introducir en cualquiera de nuestras actividades diarias, desde cocinar hasta nuestra rutina de ejercicio.

También es importante que sigamos una dieta equilibrada, rica en frutas y verduras que nos proporcionen vitamina B6, B12 y ácido fólico, ya que diversos estudios han demostrado que manteniendo constante el nivel de estas vitaminas en nuestro organismo prevendremos el deterioro cognitivo antesala de la demencia senil y del Alzheimer.