Problemas con la caspa
Arrojar células muertas, es un proceso natural que ocurre por todo el cuerpo cuando las nuevas células empujan desde debajo para reemplazar a las viejas. La pérdida excesiva de estas pieles muertas en el cuero cabelludo se llama caspa. Estas escamas, no suponen ningún riesgo para la salud pero pueden causar muchos picores y pasar bastante vergüenza. A pesar de que el problema de la caspa no se puede curar, sí se puede controlar.

La dermatitis seborreica es una forma de dermatitis en la que un hongo, el pityrosporum ovale, desempeña un papel muy importante. Este tipo de dermatitis, se suele dar en el cuero cabelludo, las orejas, las cejas, las zonas paranasales, el centro del pecho y en la espalda. Esta suele ser conocida como psoriasis y puede causar el enrojecimiento y la descamación del cuero cabelludo. Para que la puedas diferenciar de la caspa normal, debes tener en cuenta que esta última produce una descamación del cuero cabelludo sin inflamación.

Si el problema con la caspa es leve, este suele mejorar utilizando un champú especial para la caspa. Estos, suelen contener ácido salicílico, zinc piritiona, sulfuro de selenio o de azufre y suelen ser muy eficaces. Cuando se realice su aplicación, se debe masajear el cuero cabelludo con fuerza, para que el champú pueda actuar de forma más contundente y la mayoría de las escamas desaparezcan durante el aclarado.

Para obtener mejores resultados, se debe lavar la cabeza una vez al día y mantener el champú durante, al menos, diez minutos antes de enjuagar. Se debe dejar que el cabello se seque naturalmente en vez de envolverlo durante algún tiempo en una toalla. Si los problemas con la caspa son más graves, lo mejor es acudir al médico.