
La borraja es una planta originaria del norte de África, ampliamente utilizada en la cocina mediterránea. Pertenece a la familia de las Boragináceas y se consumen de ella tanto los tallos como las hojas. Además de su agradable sabor y del aroma que proporciona a los platos elaborados con ella, posee múltiples propiedades para cuidar de nuestra salud.
Ahora que se acerca el invierno y los catarros y gripes se aproximan, esta planta, con su alto contenido en carotenoides y en vitamina C es uno de los remedios más eficaces para estimular nuestras defensas, aumentando nuestra resistencia a las enfermedades. La vitamina C también nos va a permitir absorber mayor cantidad de oligoelementos presentes en los alimentos, como el hierro o el ácido fólico.
Para quienes sufren retención de líquidos está especialmente recomendada, ya que su alto contenido en minerales como el potasio, unido a los flavonoides y taninos que contiene la planta le confieren un gran efecto diurético y también contribuye a una mayor sudoración, con lo cual, además de eliminar líquidos, también eliminamos mediante el sudor las toxinas acumuladas en nuestro organismo. Para beneficiarnos de estos efectos, lo mejor es hervir la planta y tomar el caldo resultante, la conocida “agua de borrajas”.
Este efecto diurético hace que también sea beneficiosa para el tratamiento de dolencias como la hipertensión, gota, hiperuricemia o para aquellas personas que tienen tendencia o antecedentes de cálculos renales.
Este caldo también está indicado si tenemos catarro o gripe, porque nos va a ayudar a suavizar las mucosas y a depurarlas, contribuyendo así a que la recuperación sea más rápida.
También contiene mucílagos, una sustancia que favorece la función digestiva, por lo que consumida en las comidas contribuye a combatir la dispepsia y las digestiones pesadas.
Por todo ello, si aún no la hemos probado, es el momento de añadirla a nuestra dieta.
![]() ![]() ![]() ![]() |

























































