¿Qué es la dermatitis atópica?
La dermatitis atópica, a veces llamada también eccema es una enfermedad que produce alteraciones en la piel y que se desarrolla sobre todo en los niños. La piel reacciona a diferentes estímulos y se produce una reacción alérgica que se traduce en escamas, rojeces, erupciones, etc. Esta enfermedad, que no es grave, sin embargo es bastante molesta porque produce picores muy fuertes en la piel, la mayoría de las veces difíciles de controlar.

Como decimos, esta enfermedad es más común en los niños, pero también se pueden dar casos en los adultos. La dermatitis atópica (DA) es una enfermedad que se está extendiendo cada año más en los países occidentales y algunos la consideran “efecto secundario del estado del bienestar”. Actualmente se calcula que entre un 14% y un 24% de la población la padece, y aunque está considerada como una enfermedad benigna, es una de las que más preocupa a quienes la soportan ya que los picores son muy intensos y las heridas que se pueden provocar por el rascado son bastante visibles.

La dermatitis atópica puede tener diversas causas. En su gran mayoría se produce por razones de carácter hereditario y es posible que tengamos esta enfermedad si alguno de nuestros ascendentes cercanos la han tenido. También puede estar producida por causas ambientales. Este tipo de enfermedad se da en personas normalmente con la piel muy sensible y un síntoma muy común para detectarla es comprobar si se producen alteraciones en la piel y sequedad al contacto por ejemplo con metales (pendientes, pulseras, etc.) o al utilizar una crema “mala”. Si se observan este tipo de anomalías, la solución es acudir al dermatólogo o al pediatra para que nos recete cremas especiales tratadas con cortisona. Las personas con la piel sensible y propensas a sufrir dermatitis atópica deben tener mucho cuidado con las cremas y productos que utilizan. Lo mejor es acudir a la farmacia y dejarse asesorar por un especialista.