¿Qué es la homeopatía?
La homeopatía fue desarrollada a principios de 1800 por Samuel Hahnemann. Es una medicina alternativa y se basa en la “ley de los similares”, en la que las enfermedades son curadas con remedios, que en dosis normales producen los mismos síntomas que los de la enfermedad, pero en dosis infinitesimales producen su curación. Al igual que ocurre con las vacunas, se recibe una dosis de la enfermedad que se va a tratar. Todos los remedios homeopáticos son naturales, derivados de los animales, vegetales o minerales.

Las enfermedades son tratadas de acuerdo a sus síntomas. El estudio homeopático de una enfermedad enumera los síntomas, los estados mentales y emocionales. Incluye, también, la hora del día en las que el paciente se siente peor, y lo que, en todo caso, hace que los síntomas empeoren o mejoren (acostado, aire fresco, movimiento, etc.). Los remedios homeopáticos no son tóxicos. Si se administra el medicamento equivocado no hay efectos negativos, simplemente no verás un cambio en los síntomas. Basta con volver a evaluar y volver a administrar.

Esto no es tan complejo como parece, y se puede simplificar con la compra de un buen libro sobre la homeopatía para el hogar y un pequeño botiquín. Algunos de los “medicamentos” más utilizados son:

– Arnica montana: indispensable para los moretones. Eficaz para rebajar las inflamaciones.
– Camomila: ayuda a calmar a los bebés cuando están con los dientes y rebaja los estados febriles
– Ipecacuana: utilizada para los cólicos intestinales y las náuseas.
– Bryonia: excelente para el estreñimiento. Normalmente se trabaja con una sola dosis.