Qué es la obesidad mórbida
Todos sabemos qué es la obesidad y también hemos oído en algunas ocasiones el término obesidad mórbida. El límite entre una y otra puede oscilar, pero normalmente se habla de personas con obesidad mórbida aquellas que están del 50 al 100% por encima de su peso ideal. Otro valor que se suele utilizar es el indice de masa corporal: un valor mayor a 39 es considerado obesidad mórbida. Las causas de la obesidad mórbida son las mismas que la obesidad simple sólo que llevada al extremo. Normalmente la principal causa de obesidad, sea mórbida o no, es la ingesta demasiado elevada de calorías y grasas y la falta de ejercicio físico. Aunque esta es la causa más común también puede darse por problemas hormonales o irregularidades en el organismo, como por ejemplo problemas de tiroides.

La obesidad en cualquiera de sus formas es peligrosa en el sentido que puede provocar otras afecciones como diabetes, hipertensión, cardiovasculares y algunos tipos de cáncer como los gastrointestinales. Si bien la obesidad mórbida es una enfermedad crónica es tratable y en manos de un buen especialista los resultados pueden ser espectaculares. Seguro que no te es ajena esa imagen que sale de vez en cuando en el telediario de un estadounidense que no se podía mover ni de la cama y recupera la movilidad y una vida saludable con mucho menos peso. En Estados Unidos son frecuentes estas situaciones ya que es una población muy propensa a consumir calorías y existen altos grados de obesidad. La obesidad mórbida llevada al extremo puede dejarte prácticamente incapacitado para hacer una vida diaria normal.

El primer paso para solucionar un problema de obesidad mórbida es acudir a un endocrino para que nos haga un diagnóstico exacto del problema y cuales son las causas de la obesidad. La primera medida para acatar esta enfermedad es someter a un régimen severo (pero controlado). El endocrino facilitará al paciente una dieta que debe cumplir. Este primer paso es difícil para las personas obesas, por eso es muy importante también el apoyo de la familia. Si intentamos hacer dieta y a nuestro alrededor se ponen ciegos a pasteles, no ayuda mucho la verdad. Esta enfermedad requiere mucho esfuerzo psicológico y fuerza de voluntad. Como decimos, la dieta debe ser controlada y no es recomendable perder más de medio kilo la semana. El médico nos recomendará además, complementar la dieta con ejercicio moderado.

Para una obesidad simple la dieta y el ejercicio pueden ser suficientes, pero para la obesidad mórbida generalmente no. Las técnicas para reducirla son de dos tipos: reseccionistas, encaminadas a inducir una mala absorción de los alimentos, o restrictivas. Las segundas son menos agresivas, ya que no precisan resecar nada; basta con reducir el tamaño del estómago para que el paciente no pueda comer. La cirugía reseccionista es la única forma de que el enfermo pierda peso en muchos casos de obesidad mórbida. Con las técnicas reductoras se producen menos efectos secundarios, pero no se pierde peso con la misma facilidad. Existen tres técnicas quirúrgicas para la obesidad mórbida: la gastroplastia vertical o técnica de Maxon, la gastroplastia con banda gástrica ajustable o el “by-pass” gástrico.