¿Qué son los fitosteroles y fitoestanoles?
Se recomienda consumir a diario unos dos gramos de estas sustancias conocidas como fitosteroles y fitoestanoles porque han demostrado que ayudan a reducir los niveles de colesterol entre un 10% y un 15%, eso es posible gracias a que interfieren en la absorción intestinal del colesterol dietético y del endógeno (el producido por el hígado).

Su acción saludable reduce el colesterol LDL (colesterol malo), precisamente el que tiene mayor adherencia en las paredes de las arterias, con la consiguiente reducción del riesgo de aterosclerosis. Muchos médicos y nutricionistas aconsejas en caso de hipercolesterolemia tomar alimentos funcionales enriquecidos en fitosteroles (esteroles y estanoles) como bebidas lácteas, margarinas, etc.

Sin embargo, si la colesterolemia no es muy alta, el descenso se puede obtener gracias a una dieta terapéutica que incluya alimentos naturales ricos en estos compuestos como por ejemplo aceites vegetales, frutos secos y legumbres como la soja, en ese caso no será necesario recurrir a los denominados “funcionales”.

Es importante saber que a pesar de ser beneficiosos para el organismo, el consumo de este tipo de productos enriquecidos se debe hacer siempre en su justa medida, durante un tiempo limitado y al poder ser con asesoramiento dietético o médico especialista en nutrición. Tomar más cantidad de estas sustancias no logra una mayor reducción, por el contrario puede tener consecuencias negativas para la salud.

En realidad, estos productos están aconsejados solamente para personas que tengan necesidad por salud de reducir su colesterolemia. Por otro lado, los que toman medicamentos sólo deben consumirlos bajo supervisión médica, y su ingesta no es apropiada durante el embarazo, la lactancia y en niños pequeños.