
Masticar chicle puede reportarnos muchos beneficios a parte de dejarnos un buen aliento y hacernos disfrutar de un sabor muy agradable. Según un estudio llevado a cabo por el Wrigley Science Institute de Gran Bretaña, masticar chicle dos o tres veces por día nos puede ayudar a quemar unas mil calorías al final del mes. Pero estos no son sus únicos beneficios, hay más:
- Tonifica muchos músculos faciales al masticar.
- Se estimula la producción de saliva, algo que favorece al buen estado de nuestro esmalte dental.
- Ayuda a estar más concentrado en las actividades laborales que llevamos a cabo durante el día.
- Ayuda a calmar la ansiedad en situaciones que nos resultan excesivamente estresantes o amenazantes.
- Nos ayudan a dejar de fumar al convertirse en un buen sustituto del tabaco.
Ese estudio fue realizado en la Universidad de Liverpool. Un total de 120 alumnos se prestaron a masticar chicle y los resultados no pudieron ser más concluyentes.
A pesar de los pesares, también hay un inconveniente. Masticar chicle durante muchos años de forma regular puede afectar al funcionamiento mandibular de una persona. Todo hay que tenerlo en cuenta. No hay que abusar.


























































