Relación entre obesidad y falta de sueño
Para perder peso siempre solemos recurrir a las dietas y al ejercicio. Sin embargo, también hay que tener en cuenta otros factores como, por ejemplo, la falta de sueño. Muchos son los estudios que demuestran la relación entre las horas de sueño y la presencia de obesidad en todas las edades.

Estas investigaciones demuestran que, por ejemplo, los niños que más duermen durante sus primeros 11 años de vida tienen un mejor riesgo de ser obesos en la edad adulta, independientemente de otros factores, como el sexo, las horas que pasen viendo la televisión o la situación socioeconómica de los padres. Es muy importante que no pasemos por alto el problema de la obesidad, que en nuestra sociedad ya tiene datos alarmantes: el 23% de la población española de más de 18 años tiene obesidad, al igual que el 35% de los mayores de 65 años.

La obesidad comporta una disminución de la calidad de vida y aumenta el riesgo de presentar otras enfermedades como la diabetes mellitus tipo 2, la hipertensión arterial, el síndrome de apneas-hipoapneas del sueño, y diversos tipos de neoplasias.

Relación entre obesidad y falta de sueño
Por su parte, la falta de horas de sueño también es una situación más frecuente en nuestra sociedad, afectando a millones de personas en el mundo occidental. En los últimos tiempos se ha puesto en evidencia la existencia de una estrecha relación entre dormir pocas horas y un mayor riesgo de ser obeso. Por tanto, para prevenir el desarrollo de la obesidad, es necesario dormir al menos 7 u 8 horas diarias.

La falta del sueño incide en la obesidad porque conlleva un aumento de todas las hormonas que incitan al apetito y a la ingesta de alimentos ricos en grasa y azúcares. Tan sólo una hora de diferencia en la duración del sueño es capaz de poner en marcha mecanismos que ayudan a mantener el peso.