Remedios caseros para quitar la cera de los oídos
Un tapón de cera en el conducto auditivo produce molestias, pérdida de sonido y dificulta poder escuchar con atención. El exceso de cera no deja que el oído equilibre su presión interna lo que puede llegar a generar un fuerte dolor. Para quitar la cera del oído podemos hacer uso de alguno de estos remedios caseros:

– El aceite de oliva ayuda a reducir el dolor de oídos por exceso de cera. Para ello, calienta dos cucharaditas de aceite virgen a una temperatura moderada, pero que no queme en contacto con la piel. Aplicar dos o tres gotas en el conducto del oído procurando que penetre bien dentro y luego tapar suavemente con un poquito de algodón. Con esto conseguiremos que el tapón de cera se afloje y no haga tanta presión, que es la que nos produce molestias, entonces será el momento de lavar el oído con agua tibia y un gotero. En pocas horas verás como la cera irá drenando. También puedes lavar el oído con una infusión de manzanilla a temperatura corporal.

– Los masajes para remover la cera del oído también son muy útiles. Con un dedo por delante y otro por detrás de la oreja hacer movimientos circulares agitando todo el oído para luego jalarse la oreja mientras se abre la boca al máximo y se cierra.

– Otro truco consiste en acostarse de lado y apoyar la oreja afectada directamente sobre una botella llena con agua caliente. Después de un tiempo sentirá que la cera comienza a deslizarse hacia fuera.

– El peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) también puede ayudar a retirar la cera del oído. Este remedio casero consiste en llenar un gotero con agua oxigenada a 37º, acostarse dejando la oreja afectada hacia arriba y verte el contenido del gotero dentro del oído hasta casi llenarlo. Entonces esperar unos cinco minutos y luego desalojar el líquido volteando al otro lado. Para finalizar repetir enjuagar de la misma manera con agua tibia.

– Si el dolor se torna insoportable es mejor que acudas al médico, pues es posible que tengas una infección. Recuerda que nunca debes usar objetos rígidos o punzantes como hisopos, horquillas o el dedo para limpiar los oídos ya que pueden provocar daños irreversibles.